Desigualdad en financiación de biodiversidad: especies carismáticas eclipsan a otras necesitadas, revela estudio.

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Por Maria Lopez
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MadridInvestigadores de la Universidad de Hong Kong, liderados por el Profesor Benoit Guénard, han revelado desequilibrios significativos en la financiación global para la conservación de la biodiversidad. Durante un período de 25 años, se destinaron solo 1.930 millones de dólares a casi 15,000 proyectos de conservación de especies. Esta cifra es minúscula en comparación con los presupuestos de organizaciones como la NASA o el ejército de Estados Unidos. La mayoría de los fondos se concentran en especies carismáticas, como ciertos vertebrados, dejando a muchas especies amenazadas, especialmente anfibios, plantas e insectos, desatendidas o ignoradas. Las tortugas marinas absorben el 87% de los fondos destinados a reptiles, mientras que muchos otros reptiles amenazados son pasados por alto. La coautora, la Profesora Alice Hughes, enfatiza la discrepancia entre las necesidades de conservación y la asignación de fondos, instando a un cambio de un financiamiento basado en el carisma hacia una distribución basada en la necesidad. El estudio hace un llamado a crear bases de datos transparentes para mejorar las estrategias de financiación futuras y abordar la pérdida de biodiversidad de manera más efectiva.

Desigualdades en la financiación

El estudio pone de relieve un problema importante en la distribución de fondos para la biodiversidad: solo una pequeña parte del dinero se destina a salvar especies. Además, los fondos no siempre se dirigen hacia donde más se necesitan. Muchas especies en peligro reciben escaso o nulo apoyo. Este problema se origina en los sesgos en la asignación de fondos. Los donantes, a menudo, eligen apoyar a especies más "carismáticas" como los tigres y los pandas. Estas son las que capturan la imaginación del público y son más fáciles de financiar. Como resultado, se presta menos atención a especies menos populares, pero igual de amenazadas, como las ranas o diversas especies de plantas.

El estudio también muestra que ciertos grupos, como los reptiles y los insectos, reciben muy poco financiamiento. Esto es preocupante porque entre estos grupos se encuentran muchas especies en alto riesgo de extinción. Los hallazgos sugieren que debemos replantearnos cómo se asignan los fondos de conservación. Una distribución más equilibrada garantizaría que los fondos lleguen a todas las especies amenazadas, no solo a las más conocidas.

Aumentar la transparencia en la asignación de fondos podría ser una solución. Si podemos ver a dónde va el dinero, será más fácil identificar qué es lo que falta. Esto puede allanar el camino para mejores estrategias y un uso más eficiente de los fondos. Una estrategia de financiamiento mejorada podría combatir la pérdida de biodiversidad de manera más efectiva. Es crucial asegurar que todas las especies, independientemente de su atractivo público, tengan una oportunidad de supervivencia.

Direcciones futuras

Un estudio reciente señala importantes carencias en la financiación para la conservación, indicando que un cambio en la distribución de recursos es vital. El sistema actual favorece a animales conocidos, dejando a especies menos populares pero igualmente amenazadas sin apoyo. Para cerrar esta brecha de financiación, los esfuerzos de conservación deben volverse más inclusivos.

Las estrategias futuras de conservación deberían adoptar un enfoque más basado en datos. La financiación debería reflejar las necesidades reales de conservación de las especies, y no solo su popularidad. El uso de bases de datos integrales que mapeen las asignaciones de fondos puede iluminar estas discrepancias y guiar hacia una financiación más equilibrada.

La ciencia puede informar mejor a las políticas si la financiación es transparente. Herramientas que proporcionan datos accesibles sobre qué especies reciben atención pueden ayudar a identificar las áreas desatendidas. De manera alentadora, la tecnología como el aprendizaje automático y la inteligencia artificial puede ayudar analizando grandes conjuntos de datos para resaltar los vacíos críticos en la financiación.

Es igualmente importante aumentar la conciencia sobre las especies menos carismáticas. Campañas públicas y programas educativos pueden cambiar el enfoque hacia la situación de estos organismos. Esta conciencia puede impulsar el apoyo y la financiación.

La colaboración entre gobiernos, ONG y el sector privado es esencial. Al combinar recursos y compartir conocimientos, los interesados pueden maximizar el impacto de sus esfuerzos. Los gobiernos podrían introducir incentivos para proyectos que se centren en especies olvidadas.

El objetivo final es asegurar una distribución justa de recursos que aborde las necesidades de todas las especies. Como sugiere el estudio, cambiar nuestros hábitos de conservación ahora podría significar la diferencia entre la extinción y la supervivencia para muchas especies.

El estudio se publica aquí:

https://pnas.org/doi/10.1073/pnas.2412479122

y su cita oficial - incluidos autores y revista - es

Benoit Guénard, Alice C. Hughes, Claudianne Lainé, Stefano Cannicci, Bayden D. Russell, Gray A. Williams. Limited and biased global conservation funding means most threatened species remain unsupported. Proceedings of the National Academy of Sciences, 2025; 122 (9) DOI: 10.1073/pnas.2412479122

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