Nuevo estudio revela cómo la cultura influye en los efectos hormonales del TEPT en Turkana
MadridUn estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Arizona y la Escuela de Posgrado Naval analiza cómo el trastorno de estrés postraumático (TEPT) influye en las hormonas en una sociedad no industrializada. Este estudio se centró en los Turkana, un grupo de pastores en Kenia. A diferencia de investigaciones anteriores que se enfocaron en poblaciones occidentales, esta investigación no encontró cambios en los niveles de cortisol entre los guerreros Turkana con TEPT y aquellos sin el trastorno. Sin embargo, los hombres Turkana con TEPT presentaron niveles más bajos de testosterona en la mañana comparados con los que no padecían el trastorno. Estos hallazgos sugieren que las diferencias culturales podrían influir en cómo el cuerpo responde al TEPT. Los investigadores creen que el estilo de vida activo y las prácticas culturales de los Turkana podrían ayudar a mitigar algunos efectos negativos del TEPT. Este estudio destaca la importancia de incluir poblaciones diversas en la investigación para comprender mejor los aspectos biológicos del TEPT. Se necesita más investigación para explorar por qué estos patrones hormonales varían entre diferentes culturas.
Influencia cultural
Un estudio destaca cómo los contextos culturales pueden moldear las respuestas fisiológicas al PTSD. En las sociedades occidentales, el PTSD se asocia a menudo con desequilibrios hormonales, especialmente en los niveles de cortisol. Sin embargo, esta investigación revela que los guerreros Turkana de Kenia muestran una respuesta hormonal diferente.
Las influencias culturales juegan un papel fundamental en cómo las personas enfrentan el trauma. En entornos occidentales, puede haber menos apoyo comunitario para los soldados tras el combate, lo que afecta su salud mental y hormonal. Los Turkana cuentan con fuertes lazos comunitarios y rituales culturales tras incursiones, lo que podría ayudarles a amortiguar los efectos negativos del trauma. Este soporte social podría explicar por qué sus niveles de cortisol permanecen más estables en comparación con los afectados por PTSD en Occidente.
Además, el estilo de vida de los Turkana es distinto. Son físicamente activos y están profundamente conectados con sus prácticas culturales. Este estilo de vida podría regular de manera natural las hormonas del estrés como el cortisol y la testosterona, contribuyendo a sus patrones hormonales únicos a pesar de la exposición al trauma.
Esto sugiere que entender el PTSD requiere más que un enfoque médico. Es necesario considerar cómo diferentes culturas manejan el trauma y el estrés. Los sistemas de apoyo emocional y comunitario que existen pueden influir en la respuesta natural del cuerpo al trauma. Este estudio insinúa que el contexto cultural es crucial para entender el PTSD, y desafía las visiones actuales sobre la universalidad de los síntomas y respuestas del PTSD.
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Esta perspectiva más amplia fomenta enfoques más conscientes culturalmente en el tratamiento del PTSD. Abordar la salud mental no debería ser una solución única para todos, sino que debe considerar los antecedentes culturales individuales para manejar eficazmente la condición.
Investigación futura
Un reciente estudio sobre el TEPT en la comunidad turkana resalta la necesidad de profundizar en cómo las diferencias culturales influyen en las respuestas hormonales del cuerpo ante el trauma. Este estudio desafía la creencia existente de que el TEPT afecta universalmente los niveles de cortisol, tal como se ha observado en poblaciones occidentales. Comprender por qué los individuos turkana con TEPT mantienen niveles normales de cortisol pero experimentan una disminución de testosterona matutina podría ofrecer nuevas perspectivas para tratar y entender el TEPT.
Es necesario que futuras investigaciones examinen cómo los sistemas de apoyo cultural y los rituales pueden ayudar a las personas a manejar los impactos fisiológicos del trauma. La integración de los guerreros turkana en su comunidad y el respaldo cultural que reciben podrían desempeñar un papel crucial en la estabilización de los niveles hormonales. Los investigadores deberían explorar cómo las prácticas culturales y las actividades físicas influyen en las respuestas hormonales al trauma en diversas sociedades.
Además, expandir la investigación para incluir más sociedades no industrializadas podría revelar una gama más amplia de respuestas fisiológicas al TEPT. Esto podría conducir, finalmente, a enfoques más personalizados y culturalmente sensibles en el tratamiento de la salud mental. Los científicos también deberían investigar el papel del ejercicio físico, integrado en el estilo de vida turkana, en el mantenimiento de la estabilidad hormonal en contextos de TEPT.
Estos hallazgos invitan a una reevaluación de cómo se diagnostica y trata el TEPT en distintas culturas, subrayando la importancia de no depender únicamente de estudios provenientes de poblaciones industrializadas para extraer conclusiones universales sobre la biología humana. Una investigación más inclusiva podría mejorar nuestra comprensión del TEPT y contribuir al desarrollo de estrategias de tratamiento más efectivas e informadas culturalmente.
El estudio se publica aquí:
https://academic.oup.com/emph/advance-article/doi/10.1093/emph/eoaf004/8016434y su cita oficial - incluidos autores y revista - es
Matthew R Zefferman, Michael D Baumgarten, Benjamin C Trumble, Sarah Mathew. Little evidence that posttraumatic stress is associated with diurnal hormone dysregulation in Turkana pastoralists. Evolution, Medicine, and Public Health, 2025; DOI: 10.1093/emph/eoaf004
así como el referencia de noticias.
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